Proyecto Muruna PDF Imprimir E-mail

La iniciativa Muruna promueve el desarrollo de la sociedad de la información en el ámbito rural para formar y facilitar una actividad productiva multifuncional que permita teletrabajar en el sector terciario a la vez que en tareas relacionadas con la biodiversidad, el mundo agrosilvopastoril, el turístico y el pago por servicios ambientales. Se intenta desarrollar la idea desde dos puntos de partida opuestos:

1) Incorporando a la sociedad de la información a un grupo de niños de un pueblo de pastores nómadas, con problemas de alto crecimiento demográfico y mucha biodiversidad.

2) Incorporando a la vida pastoril a un grupo de personas de la sociedad de la información que quieran fijar su residencia en zonas rurales desfavorecidas de alto valor ecológico.

MURUNA es una iniciativa que surge desde la base. Por parte africana, es propuesta por el portavoz de los 60.000 masais del Área de Conservación de Ngorongoro, Mosses Ndiyaine, pastor de cabras y de vacas, que tuvo la oportunidad de estudiar en la capital de Tanzania gracias a un misionero que descubrió su talento. Finalizados sus estudios, regreso a su tribu y allí vive como pastor y portavoz del Consejo de Ancianos de las tribus masai.

Contacto: http://www.indigenousheartland.org/about_us.htm.

Por parte española, el reto es lanzado por el conjunto de personas y organizaciones implicadas en el proyecto para la Convergencia Mundo Rural – Naturaleza, MURUNA, que dinamiza Benigno Varillas al margen de todo interés partidista, económico, religioso o ideológico. Los participantes en MURUNA, además de tutelar esta iniciativa forman un colectivo de reflexión sobre los modelos de gestión del territorio y de los espacios de alto valor ecológico así como del devenir de la propia sociedad humana en su relación con los recursos naturales.

Es un plan para que ambos mundos se encuentren en un mismo punto, tras recorrer cada uno su trecho, hasta conseguir que dos comunidades piloto, una en el tercer mundo y la otra en el llamado primero, desarrollen un modelo de vida similar, anclado en la sociedad de la información, el conocimiento y la gestión de la biodiversidad, que se puedan enriquecer mutuamente. Pretendemos demostrar que el modelo de vida occidental puede “desacelerar” y establecer otra opción de vivir y trabajar, y que los pueblos pastoriles nómadas pueden saltar a la sociedad de la información y desplegar en ella un importante papel intelectual y moral.

El proyecto explora –con dos planes piloto complementarios en ambos mundos– soluciones a la superpoblación del mundo rural en zonas de máxima biodiversidad de África y a la gestión de la biodiversidad, y soluciones al despoblamiento de territorios rurales en zonas de alto valor ecológico de España. Es una iniciativa para desarrollar un proyecto hispano–masai, pero no de apoyo a los masai, como podría pensarse de este tipo de iniciativas, sino de apoyo al mundo occidental, dejándonos ayudar por los masai (aunque para que puedan ayudarnos tenemos que costear el proceso). Se inicia con un plan piloto en una escuela del Ngorongoro, Tanzania, desarrollando un sistema de enseñanza móvil que forme a pastores nómadas de 4 a 25 años en su capacidad de entender el mundo, manteniendo su actividad y su identidad, que les prepare para participar activamente en la sociedad global de la información.

El mayor capital que tienen los masai es su forma de vida, en un mundo que busca la manera de reducir su huella ecológica y en no confundir la felicidad con el consumo desaforado de bienes materiales, sino a través de una sociedad del conocimiento y más justa. Con este proyecto se pretende demostrar que los pueblos pastoriles nómadas pueden incorporarse a un mundo globalizado, alcanzar una plenitud intelectual y profesional, y ser un referente, manteniendo su identidad.

En España proponemos para el proyecto piloto a varios municipios de la Sierra de la Demanda (Burgos, Soria, La Rioja) con el objetivo de fijar en ellos colectivos de teletrabajadores que combinen su actividad profesional actual con actividades que proporcione recursos económicos, prestigio social y el sentimiento de hacer algo positivo, recuperando biodiversidad perdida.

Los Masai y los pastores españoles –más bien aquellos de sus hijos que quieran seguir la estela de sus padres y en función de ello tener mucho que aportar al pensamiento global– tendrán que aprender de ordenadores, fotos georeferenciadas en GoogleEarth y claves de la Sociedad de la Información, para poder ayudarnos a entender el mundo de otra manera y nosotros tendremos que aprender de cómo teletrabajar y a la vez gestionar rebaños de bóvidos, cabras, ovejas y caballos en el monte, fomentar las poblaciones de fauna salvaje y recuperarlas en nuevos territorios.

Nosotros haremos transferencia de tecnología y conocimiento para que los pueblos pastoriles puedan interpretar el mundo en toda su complejidad, y ellos nos enseñarán a convivir con la vida de este Planeta y a entender cómo se puede ser feliz con menos, basando el bienestar en la satisfacción personal de las acciones positivas y solidarias, la creatividad, la comunicación y no en el consumo desaforado de recursos naturales donde se confunde el ser con el tener.

Los municipios a elegir serían desde Atapuerca a Tolbaños de Arriba (que es una aldea del municipio de Huerta de Arriba), cogiendo los términos municipales por los que atraviesa el ferrocarril minero. Lógicamente, siempre que sus habitantes lo quieran y las autoridades locales y autonómicas estén por la labor de apoyarlo. Si no fuera así, se buscaría otro emplazamiento.

En el Ngorongoro el problema es al revés. Allí la población de pastores masai se ha duplicado en los últimos años y hay que darle una salida a esa circunstancia, al tiempo que se prepara a la población masai para que sea ella la que abandere la conservación de la naturaleza en su territorio y la gestione como su bien más preciado junto con el de su cultura e identidad de pueblo pastor.

Atapuerca - Sierra de la Demanda, es una comarca de 1.733 km2, 80 municipios y 11.200 y la del de los Masai de Olduvai - Ngorongoro tiene 8.290 km2 y 60.000 habitantes, con lo que la densidad de población de la zona de España anda por 6,5 y la de los Masais en 7,3 por km2.